
martes, 24 de agosto de 2010
EL OJO DEL DESTINO

domingo, 15 de agosto de 2010
Primer amor,últimos ritos-Ian McEwan

Receta para una mañana de sol en Barcelona:
1.Un paseo hacia la playa.
2.Una parada ineludible en el mercado de la Boquería para adquirir un zumo de frutas exóticas.
3.Comprarte un buen libro de relatos breves para leer tomando el sol.
4.Un baño de mar reconfortante.
En cierta librería de plaza Cataluña mis ojos se encontraron con la obra de Ian McEwan . Había oído hablar de él pero no había leído nada de su literatura, así que decidí empezar por el principio y adquirir el primer libro que comprende una serie de historias cortas, escrito en el año 1975, titulado "Primer amor,últimos ritos".
De vuelta a Madrid, éstas son mis impresiones.
El cuento, el relato breve, son carreteras de la palabra de carril estrecho. A diferencia de la novela cada punto y cada coma, cada giro lingüístico, cada adjetivo, todo importa, porque el lector hace un análisis mas exhaustivo del texto, atención en estado puro se puede llamar, cualquier distracción puede cambiar el sentido a la historia, por eso darle el golpe de efecto deseado a la esencia del relato no es una tarea sencilla, McEwan lo consigue en este libro.
En pocas páginas y varios relatos, conmovido, me sumergí en los mundos de lo depravado y siniestro con pequeñas pinceladas de ingenuidad e inocencia. McEwan despliega toda su maestría para conseguir que en el lector se produzcan sentimientos adversos, emociones y conmociones, malestar e inquietud. Todo ello desemboca en una profunda reflexión sobre nosotros mismos, sobre el origen de la crueldad.
Provocación en pequeñas dosis de humor negro, de dulce frialdad, de momentos degenerados, humillantes, corrompidos, incestuosos, ajenos a lo moral, a lo políticamente correcto, pero tremendamente entretenidos y realmente bien terminados. Tal vez a Ian McEwan se le conozca mas por novelas como Expiación que por sus cuentos y relatos, algunos de éstos, creo personalmente rozan técnicamente la perfección. Parece que esta fase de cuentos oscuros del autor no tiene mucho que ver con el resto de la obra.
Termino las conversaciones con el hombre en el armario y decido darme otro chapuzón.....El agua está increíble después de las quemaduras producidas por un horno de cocina.
Recomiendo este libro, ha de leerse con precaución antes o durante la digestión.
miércoles, 4 de agosto de 2010
AZOTEA

Desde la azotea de la noche aspira el tiempo que se va con el humo de un cigarrillo liado.Un paisaje de antenas y luces contrarresta la oscuridad, gatos negros en los tejados han perdido su camuflaje y tensos vigilan los movimientos del mundo nocturno.
Un reloj de pared anuncia la madrugada,e l silencio de los grillos invade la tranquilidad aparente de la medianoche. En algún lugar suenan sirenas, se activan las alarmas, ladra algún perro, llora algún recién nacido.
viernes, 30 de julio de 2010
BRASIL-JOHN UPDIKE

domingo, 18 de julio de 2010
PICNIC SESSION-CA2M


jueves, 8 de julio de 2010
Reflexiones Marathonianas.

Tengo el dorsal 5669.No es que tenga 5668 competidores. Mi único competidor es el "yo" de ayer,la victoria o la derrota no es crucial,lo importante es sentirse vivo.
A zancadas piso un asfalto de recuerdos, el sonido de las pisadas es el reloj de los deseos, atrapo imágenes para introducirlas en el agujero que un día me hizo tropezar. En ese punto está el aprovisionamiento energético que me fortalece para llegar hasta el fin.
Sí.Quiero llegar hasta el final. El cansancio de los demás es un espejismo que absorbe mis fuerzas, los aplausos son emociones que no me pertenecen. En lo mas profundo de mi "yo" está la llave para optimizar la energía, para dosificar el esfuerzo, también está la armonía de mis pasos largos, el equilibrio en la aceleración y deceleración.
Ya escucho los rugidos del león en la meta, mis emociones se agilizan, este sentimiento vital me empuja ,evita creer que no me quedan fuerzas. Cada vez veo el reloj mas cerca, mi cámara visual aún lo desdibuja.
50o metros,400 metros....
Mi cuerpo se tensa totalmente. Las piernas,los brazos,el cuello, el corazón al limite de velocidad por la autopista cada vez mas estrecha. El reloj se va acercando, ya puedo distinguir los rasgos fluorescentes que poco a poco me deslumbran, cada vez me hago mas pequeño y el reloj mas grande, quiero atravesar sus puertas, quiero dejarlo atrás y descansar un rato....
Los rayos brillantes ciegan mis ojos, ahora no los necesito para ver perfectamente, todo ha acabado, y todo volverá a empezar. Eso es lo bello de la carrera.
En ese preciso instante suena el timbre del despertador. Empieza un nuevo día y corro mas que nunca para coger el tren de las 7:30.