martes, 17 de septiembre de 2013

Fifth Avenue


Ese sentirse solo a la salida 
del trabajo, del cine, al ir a casa...

Saber que nadie espera que uno llegue
para alejarle al verle o rechazarle,
hace enemiga calle la desierta
e inhóspita la calle más poblada.

Los amigos...Me cuentan sus problemas
y se marchan aprisa. Y uno queda, 
de nuevo, otro vez, solo y debe, siempre,
replegarse en su yo y su aburrimiento.

Qué vacío descubre uno en sí mismo
cuando uno mismo busca en su yo interno.
Qué ser desagradable se contempla
cuando su propio ser uno examina.

Y aquí, entre tanta gente, en la ciudad,
siente uno que no importa nada a nadie.

J.M. Fonollosa
Ciudad del Hombre: New York

Un libro de poemas provocador. Con diferentes opciones morales: algunas cuestionables. Poemas oscuros como la noche, incluso sádicos, o fragmentos de un diario íntimo, el poeta es un cosmos, un hijo de Manhattan, una voz grave contra el espejo del mundo real.

September Song by Chet Baker on Grooveshark

domingo, 8 de septiembre de 2013

RUZYNE


La vida rebosaba entre tus ojos
y tu falda se despeinaba
cuando saltabas descalza
en aquellas escaleras
del apeadero del viejo mundo.
Te acercaste a mí,
dejaste de ocuparte de los tuyos.
Mi nombre sabía dulcemente 
cuando el destino 
lo puso en tus labios.
Láska: pronunciaste con suavidad,
y cuando lo repetías
silbaba una ligera brisa
recorriendo todas las ciudades del noroeste.
Conversamos en un lenguaje de signos infinitos
 nos convertirnos en hermanos de luna,
prometimos encontrarnos en Finisterre.
Luego la noche resbaló entre nosotros,
sonaron las campanas
como gritos silenciosos de amor.
Terminó agosto. 
Mi gata se escapó de casa,
y yo tras de ti.

OCÉANO MAR- Alessandro Baricco.

                                       Foto: Desde la croa.

Solo, en medio de la playa, Jota miraba. Descalzo, con los pantalones remangados para no mojarlos, ligeramente inclinado hacia delante miraba: por el suelo. Estudiaba el punto exacto en el que la ola, después de haber roto una decena de metros atrás, se extendía -convertida en lago, y espejo y mancha de aceite- subiendo por la delicada pendiente de la playa y al final se detenía -el borde extremo pespunteado por un delicado perlage- para vacilar un momento y al fin, derrotada, intentar una elegante retirada dejándose caer hacia atrás, por el camino de un regreso aparentemente fácil, pero en realidad presa destinada a la esponjosa avidez de aquella arena que, hasta entonces indolente, despertaba de improviso y la breve carrera del agua que rompía se evaporaba en la nada. 
Jota miraba.
En el círculo imperfecto de su universo óptico, la perfección de aquel movimiento oscilatorio formulaba promesas que la irrepetible unicidad de cada ola en sí condenaba a no ser mantenidas. No había manera de detener aquella continua alternancia de creación y destrucción. Sus ojos buscaban la verdad descriptible y reglamentaria de una imagen segura y completa; y acababa por el contrario, corriendo detrás de la móvil indeterminación de aquel ir y venir que a cualquier mirada científica adormecía y burlaba.
Era necesario. Tenía que dejar de correr detrás de aquel columpio agotador. Antes o después entraría -en el marco de aquella mirada que él suponía memorable en su científica frialdad- el perfil exacto, pespunteado de espuma de la ola que esperaba. Y allí se quedaría, como una huella en su mente. Ese era el plan.
Océano Mar-Alessandro Baricco.

* Imagen mental fabricada en blanco y negro. Cicatriz en la piel. Tatuaje de vida. Origen y destino: el mar. Definitivamente, el verano ya es recuerdo.

domingo, 18 de agosto de 2013

Marcha atrás.

Camino de espaldas
y te espero aún.
Tal vez por ti 
reclamo mi dolor,
para encontrar la alegría que lo provocó
y resucitarla.

Basado en los textos e ilustraciones de Ricardo Moreno: Dos Lenguas.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Agosto.


Nadaba con entusiasmo, como si tomase lecciones de danza para otra vida,  como si el mar fuese un futuro a punto de extinguirse. Se dejaba llevar por las pequeñas corrientes, incluso en algún momentos deseó morir en aquel lugar. Cuando salía del agua, con la piel resbaladiza como un melocotón recién pelado, se recostaba bajo la caricia del sol. Dormido parecía feliz, la aureola de su pelo le dotaba de un aspecto mezcla de ahogado y ángel que acababa de beberse la eternidad, luego observaba como los reflejos metálicos  del sol partían el mar en dos hasta que la oscuridad se llevaba las horas lentamente. La luz reverberaba en las baldosas, la gente reía mientras el ocaso inundaba el horizonte. En la ducha se quitaba el salitre acumulado en las cejas. Las palabras brillaban, el universo latía. En aquellos días el optimismo bailaba en su mente, lo inundaba todo: el ahora y el nunca.

Pero el tiempo cayó como una pena de muerte, y sonó ese viejo despertador, y la ciudad volvió delimitando el aire, y cuando caminaba: prisionero de la transparencia, entre los edificios y la publicidad, se sintió perseguido por la imagen del vacío. Tuvo la misma sensación en aquel tren lleno de cuerpos encogidos, arrinconados en la piel de los vagones retorciéndose y encorvándose mientras la vida se escurría a pequeños intervalos. Eran extraños conocidos, resignadas marionetas de sangre presentes en las superficies  del pánico y el aburrimiento, del coma y la serenidad. 

Al final de la tarde se recostó en el enlosado de la cocina, y mientras escuchaba el  rugir del estómago en su nevera vacía, repasó los múltiples sentidos de la vida, y el día se apagaba y la nausea ganaba terreno, y su cuerpo estalló contra el infinito. Miles de pensamientos de vida desfragmentados se acurrucaban en la posición eterna del vencido: recordándo. (nos)


viernes, 19 de julio de 2013

HAIKU


Noche con luna
que se ha puesto redonda.
Deshielo de primavera.

Crepúsculo de cerezas
También hoy se ha convertido 
en pasado.

Issa Kobayashi

Es verano: el definitivo deshielo. No dejemos que se acaben las cerezas. Olvidemos los relojes, los días son pasado, permitamos que la luna se nos derrita entre los dedos. Tu saliva es el cielo.

(FELIZ VERANO A TODOS).

sábado, 6 de julio de 2013

Meteorología del amor...

Era otoño y el mapa de isobaras
predijo inundaciones en el norte.
Fuimos tormenta
que entró por el atlántico,
arrasando todas
las ciudades del mundo
al mismo tiempo.
Te amé torrencialmente,
y cada relámpago
gritó tu nombre.

(No recuedo exactamente, pero en algún lugar leí algo parecido que inspiró este poema).