A veces soy nadador oculto
que huye contra la corriente de la muerte,
el que le raja las venas a la noche
para provocar hemorragias de luz.
...
A veces me sube la fiebre,
y el mercurio de colores
se derrama
en los arenales de mi frente,
y me someto a la primavera
para salvarme
de la neumonía general en la que habito.
...
A veces mi madre
A veces mi madre
es un ferry de cercanías
que me mece para que no llore.
Y algunas mañanas
me escribe haikus en las ventanillas
y resolvemos jeroglíficos de hojalata.
...
A veces consumo
dosis de vida: estupefacientes
contra el silencio del mundo
y la espesura triste de las horas.
...
A veces, aunque tenga frío,
hace sol,
y sólo necesito tu chaqueta de lana,
mis cartas de navegación,
un tanque de gasolina
y que mis magulladas manos
arranquen el motor de este barco
que cruza el mar
para naufragar en ti:
ese verso que no se escribe nunca.







