domingo, 6 de septiembre de 2015

Sobre travesías interiores y otras maneras de viajar solo.


Fue una tarde de julio, viernes, desde entonces he recorrido veinte mil leguas de nostalgia submarina...


Hay un lenguaje desnudo
que escapa al callejero
de esta ciudad cuyas calles 
atraviesan nuestros nombres.
Un paseo frente a los barcos
en una tarde de ojos turbios
donde se dibuja tu ausencia 
en las manchas de gasolina del puerto.
Aquellas rocas, la tormenta, gritos de gaviotas
que me envuelven, la palabra eternidad
dibujada en el horizonte,
las líneas del viento, trozos de cielo 
que no aparecen en los mapas.
Ahora todo está en este cuarto y me acompaña.
Me entretengo en los bares
vaciando botellas de vino
entre marineros que desnudan cervezas
para que ningún recuerdo sobreviva a esta noche.
No hay más, todo transcurre en esta ignorancia
de sentir el mar a cada paso,
saber que estoy aquí, que soy yo 
todos los cuerpos que he vivido.
Ahora todo está en este cuarto y me acompaña.
Sobre este suelo en el que
pisaron tantas vidas
observo mi maleta sin deshacer
por miedo a quedarse del todo, o tal vez demasiado
en cualquier parte.
No consigo abandonarme a los sueños
tras la fatiga de los días
y enciendo el televisor
para encontrar un documental
-o quizás un programa de bricolaje doméstico-
que me ayude a sobrevivir a la nostalgia.
Ahora todo está en este cuarto
y es excesivamente tarde
cuando cierro los ojos,
y siento el vacío
en la aspereza de las sábanas
de este hotel
al que le faltan estrellas
porque tú no estás aquí.

*Texto y foto: Donosti 03/09/2015)

8 comentarios:

  1. Precioso y melancólico poema.. No hay mejor viaje,que nuestro viaje interior y ese es el que solo podemos hacer en soledad porque en eso consiste la vida, no importa la ciudad ni el paisaje, el hotel o la cama en la que nos despertemos... ni siquiera con quien

    Voy a tener que llamarte chico melancolía, ahora que sé tu nombre ;))
    Un beso Jose!

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    1. Siempre hay un viaje interior que nos acerca a nuestro destino, y nunca acaba.

      Abrazos Pilar.

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  2. Mar adentro la nostalgia.
    Es como un remolino
    que atrapa y no te deja salir....
    hasta ahogarte.

    Ahora hay que seguir navegando, expectante , hallarás sorpresas inesperadas.

    Besos marinero

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    1. Que el viento sople en tus velas...

      Besos, pirata.

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  3. Mi sangre fue espuma, pude sentirte.

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    1. Me alegra que te haya llegado. Gracias por leerme.

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