domingo, 22 de diciembre de 2013

Cena de Navidad


Debes saberlo: puede ser que el mundo
se termine esta noche, cuando alguien
corte la carne o sirva el vino,
cuando alguien brinde por al año que empieza.
Tú no te pongas bragas, amor mío;
debajo del vestido no te vistas,
que al menos quede una razón
para asistir a tanta decadencia
con la sonrisa puesta
en un futuro menos raro.


Debes saber que en Navidad
puede quedarse fría la sopa
mientras vemos la tele, aunque también
a veces hay que acudir a la mesa
con precipitación, atender las llamadas
de familiares y escuchar solemnes
el discurso del rey.
                                 Pero, amor,
tú no te pongas bragas, déjame
al menos esa luz encendida.


Salir Ileso -Raul Nieto de la Torre

sábado, 7 de diciembre de 2013

REVERSIBLE

                                                                                                      Foto robada a Cim de Silleda

Y volver atrás, y salir por la puerta trasera de este invierno que nunca termina de comenzar pero tampoco se acaba. Y lanzar por la ventanilla todo lo que nos pesa; y ver como  la piel se estira frente al espejo, recupera su brillo y el marco malva de los ojos se apaga. Millones de pelos cruzan las cataratas del grifo de ducha para instalarse de nuevo en lo alto de ti. Las muelas vuelven a las encías, las neuronas resucitan, las células se despiertan, la grasa se diluye y el estómago se endurece.

Y los días de ceniza vuelven a sus ceniceros, marcha atrás, entre cuerpos que hacen pausas en los andenes; y el agua regresa a la atmósfera desde tus zapatos calados; y las lágrimas, remontando a contracorriente tus pómulos, suben por las pestañas hasta evaporarse en tus retinas vacías; y las hojas vuelven al calendario, y las oportunidades a los sueños, y los minutos a los relojes, y los túneles se derrumban y crecen las montañas. Los contratos vuelven al cajón oscuro de dónde salieron, y la tinta de tus firmas al gris de sus bolígrafos. Y las cajas embaladas deshaciendo mudanzas, y los regalos empaquetados; y las entradas de conciertos, los recibos de la luz, las nóminas olvidadas, las  listas de la compra, que nunca terminaron de llenar tu nevera vacía, comienzan a cobrar vida desde los cubos de basura.

Y desaparece la niebla: los enfermos abandonan los hospitales, los barcos varados vuelven a faenar, los aviones regresan a las pistas de aterrizaje y los trenes a las estaciones. Las despedidas ahora son encuentros; los prejuicios abandonan las conciencias, las libretas quemadas vuelven a necesitar poemas para apagar incendios, y aquellos que robaron horas a los días absorbentes del alma salen de los tribunales. Los lirios marchitados, los libros olvidados, los ecos perdidos nacen, crecen y gritan.

Y el tiempo se para aquí: y sólo así estamos juntos tu y yo. Atrás quedaron las cartas lacradas de dolor, la distancia oscura, el desequilibrio y la duda, la encrucijada del destino, los espejos invertidos. Ahora me viajas por dentro, visualizas todos los fotogramas velados en el cinema de mi alma, abres todas mis puertas, enciendes todas las luces, descifras todos mis mapas y encuentras la salida de mi bosque en el que estabas perdida. Ahora mis labios retienen el calor de tus primeros besos, y nos quitamos la ropa para quemar el futuro, y caminamos sin prisas, y no sé si son tus ojos o los míos los que provocan el eclipse al abrazarnos toda la noche, ahora mis manos huelen a mar si tocan tu piel.  

Ahora: tu destino y mi origen  se encuentran en el mismo precipicio.

The Build-Up by Kings of Convenience on Grooveshark

domingo, 1 de diciembre de 2013

Domingos...


Estoy solo, la mayoría de los paseantes han regresado a sus casas, leen el diario de la noche mientras escuchan la radio. El domingo declinante les ha dejado un gusto a ceniza y piensan ya en el lunes. Pero para mí no hay ni lunes ni domingo; hay días que se empujan en desorden y, de pronto, relámpagos como este.

La náusea -Jean-Paul Sartre.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Aventuras de barrio


Amores imposibles cuando descubres a la chica que en el tren te mira a los ojos cada mañana haciendo cola en el banco con su novio  Miradas furtivas en la misa de once que acaban en una cita en el discobar  Bares con olor a frito donde se niegan penaltis  Goles marcados el sábado como si en ello nos fuese la vida  Aceras por descubrir (ínsulas extrañas de luchar contra los coches, los nuevos gigantes Sancho)  Valiente muerte juvenil sobre las ruedas de fin de semana, equipo de piernas para sillas de ruedas  Mujeres con depresión que se asfixian subiendo al cuarto piso  David ecologista intentando abatir a Goliath ministerio de obras públicas  Cola del paro, Ley de extranjería, olmos y plátanos por palmeras y lianas

Sin salir de mi ciudad, el mundo se ha convertido en una apasionante aventura.

Ángeles sin cielo -Francisco Cenamor -Leganés 

sábado, 16 de noviembre de 2013

Zapatos de cordones



Yo no los escogí, fueron un regalo del destino. Sí, echaré de menos mis zapatos de cordones. Significaron mucho para mí: la representación del equilibrio, el nexo de unión con las calles, la dulcificada amplificación de los sonidos cuando las aceras sucias de la noche son sólo nostálgicas melodías que se cuelan en mis sueños. Y ahí estaban mis zapatos de cordón, cuando mis pies pisaban cristales rotos de fiestas anteriores y colillas todavía encendidas. 

Estuvieron siempre en el lugar más especial de mi guardarropa y me los ponía a diario. Con ellos, caminar y volar representaban la misma acción. Eran confortables, me dotaban de un aspecto ligero, elegante, con el grado de sofisticación exacto, y me conferían la seguridad de aquellos que se mueven por la ciudad con el paso firme y la espalda recta. 

Habíamos llegado casi al límite máximo de la plenitud cuando mis zapatos se rompieron, y de no ser así hubiésemos conseguido ser la articulación perfecta, una aleación química sorprendente,  un sindicato justo. Pero se rompieron, ¡Desgraciadamente se rompieron ¡Sí, se rompieron! Aquel día habíamos caminado durante horas y los túneles oscuros se nos hicieron demasiado largos, visitamos esquinas prohibidas persiguiendo huellas de huidas que vendrán. No pudieron soportarlo más, demasiadas idas y venidas, demasiadas fugas, demasiado barro para llegar al final de nuestro destino.

Al día siguiente, mientras caminaba descalzo entre las hojas de mi casa sentí dolor, mucho dolor, el mayor dolor de toda la historia de mi dolor; y abrí la persiana, y mi canario cantaba y le grité para que no lo hiciese; y miré al cielo, entre resignado y confuso: que saliese el sol era una falta de respeto.

Adelante Bonaparte (I) by Standstill on Grooveshark

domingo, 10 de noviembre de 2013

Sincronizados












¿Lo hicimos aposta?

En ese instante
de aquel otoño.
En esa décima de segundo,
mientras el viento gritaba
y las hojas caían:
tú 
cerraste los ojos
y yo


abrí mis brazos.

Stella By Starlight by Miles Davis on Grooveshark

(Grito amplificado desde un repetidor en la cara oculta de la luna).

domingo, 3 de noviembre de 2013

Al final de la escapada...


Los días se repiten, te arrastran hacia un final previsible. Protagonizas una película sin giros ni contratiempos. ¿Qué hiciste ayer? ¿Qué harás mañana? -te preguntas-. Los recuerdos son sólo una persiana rota que cuelga sobre la ventana de tu mente. 

En la desembocadura de las horas, en el desfiladero de la noche, permaneces quieto como una fotografía mientras el reloj de pared se encoje sobre el viejo sofá, eres desperdicio y pizza fría en una caja de cartón, eres un mantel con salpicaduras de grasa, una cerveza caliente y un papel escrito con letra decrépita que apenas dice algo bueno de ti.

Existe un orden extrañamente establecido y tú solo formas parte de una ecuación cuyo resultado es la muerte. Acabas de entrar al quirófano, anestesiado, adormecido frente a los envenenados estímulos de tu televisorCierras los ojos hasta comenzar un nuevo día, el mismo día que otros días. No hay sueños: solo duermes. Los sueños están desintonizados, atrapados entre la nieve gris con la que terminó la programación, la vida sólo existe en las películas, tú no puedes escapar...

Por fin me he comprado una tele en color
y la otra noche
me topé con una peli
y hay un tipo en
París
está sin blanca
pero viste un traje muy bueno
y lleva la corbata anudada a la perfección
y no está preocupado ni borracho
sino que se encuentra en un café
y todas la mujeres preciosas están
enamoradas de él
y de alguna manera consigue pagar el alquiler
y seguir subiendo y bajando las escaleras
con camisas limpísimas
y advierte a algunas chicas
que mientras ellas son incapaces de escribir poesía
él sí es capaz
pero en realidad no le apetece
en esos momentos:
en vez de eso busca la Verdad.
mientras tanto lleva el pelo cortado a la perfección 
no tiene resaca
no tiene tics nerviosos en los ojos y posee dientes blancos
perfectos.
Yo sabía lo que iba a ocurrir:
conseguiría la poesía, las mujeres y 
la Verdad.
Apagué la tele 
pensando, estúpido hijo de Puta
te mereces
las
tres cosas.

DIENTES BLANCOS PERFECTOS- Charles Bukowski

jueves, 24 de octubre de 2013

Ciudad de hielo



Estoy encerrado en una oficina: me acuna una canción de teclas; las mamparas de cristal se levantan como diques más allá de mi cabeza; bloques de hielo peinan el aire a mis espaldas; las nubes pasan por el techo pero no puedo verlas; bocanadas de asfalto entran por los vanos y los claxons de los coches llaman distantes. Clavado en mi sillón, al lado de un horrible aparato de escanear imágenes, dictando ordenes, correspondencia dirigida a vidas inexistentes... escribo mi primer libro de versos. Un pésimo libro de versos ¡Dios te salve, amigo, de la inquietud del rosal! Pero lo escribo para no morir.

domingo, 20 de octubre de 2013

Re-nacer




Un soplido de poniente
descompuso mi mundo.
Mis cenizas esparcidas
recogí,
una a una.
Caminé desnudo por la calles,
pasé cien noches
en el barrio de los lobos
y desperté.
La ciudad que me gritaba
ahora escucha mi rugido.

Y  vivo luchando, deseo luchando
estar luchando...

martes, 15 de octubre de 2013

Mirando al cielo de los perros (un año después),


Con la misma esperanza vimos, una a una, envejecer colinas. Sobrevivimos al mar dejando seis huellas a cada paso. Explosiones también hubo que nos hicieron daño. Tu pequeño cuerpo fue ovillo frente al ventilador de la nevera, y yo apoyaba mi cabeza en tu espalda, y te contaba historias acariciando tu pelaje con mis manos todavía mojadas del fregadero.

Aprendí a vigilar tu respiración, tus sueños, pero la madrugada nos cogió desprevenidos. La noche era pánico, frenazos urgentes, motores rugiendo de dolor en calles mal iluminadas, coches mal aparcados, y frío, demasiado frío para comienzos de otoño. Tú no caminabas y te cogí en brazos para buscar refugio en aquel lugar que olía a química y a muerte.

Tumbada, con el alma que iba y venía y la mirada perdida, acaricié con los dedos tu cara que ya es recuerdo. Y tus ojos, un destello sin luz suficiente como para perseguir mis movimientos desordenados, apenas miraban. Te dejabas hacer, inerte como un muñeco sin cuerda, pero tuviste fuerza para levantar la cabeza y, usando esa voz que sólo utilizo cuando hablo contigo, te pregunté: ¿nos vamos a casa? Y contestaste que querías quedarte allí, mientras la vida se acercaba y huía como una bombilla a punto de fundirse. 

El silencio te buscaba. La oscuridad se hizo. Y desde entonces no ha parado de llover, y las noches me queman de frío mientras te invoco, te reclamo, te siento y retorna tu imagen. Y cada minuto es un minúsculo adiós. Y los días son un vacío entre instantes que recuerdo como nuestros. Y me abandono al dolor, con el rictus todavía descompuesto en moléculas de agua y sufrimiento, y me estremezco cuando el olor de tus cosas impregna mis manos, y mi cocina está ausente de ti, y mi nevera vacía. Y el futuro me hiela los brazos cuando pienso que envejecí diez años en pocos días.

Las partículas de tiempo se sucederán,  a la vez que perdemos la memoria, cuando el olvido definitivamente te lleve y estemos acercándonos. Y los árboles crecerán, y les cortarán sus ramas, y volverán a crecer. Y tu recuerdo dejará de ser un dardo certero, porque nunca has muerto, lo sé,  te adelantaste sólo para esperarnos en la cara oculta de la luna.

15/10/13  Luché por conciliar el sueño, pero tu recuerdo inundó mi noche de nostalgia. Xila, hace falta sonreír para pronunciar tu nombre.

domingo, 6 de octubre de 2013

Insomnio

                                  Robado a Alissafilmmaker                                   

Te concentras en la lluvia. Ahí fuera la ciudad es como un pequeño televisor a oscuras. Los semáforos parpadean, cansados, dejándose llevar por la espesura de la noche. Cierra los ojos, estás a salvoPuede que el ascensor que sube a tus sueños esté averiado pero tienes cometas verdes en tus retinas para volar. Lo sé, tu ángel de la guarda perdió mucha sangre en aquel accidente aéreo, pero se pondrá bien. Abrirá sus alas para planear sobre un cielo sin cúpulas ni asfaltos. Regará las estrellas de tu jardín de otoño.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Hiding tonight- Alex Turner

Mañana seré más rápido,
miraré la luz estroboscópica*
y me mantendré a flote
pero hoy me siento bastante bien escondido.
Probablemente nadaré a través de algunas lagunas.
Tendré un otoño a cada paso.
Llegaré pronto
para contarte mis mañanas.
Mejor tráete ropa de repuesto
para que podamos navegar con nuestros pianos risueños
en un rayo de luz,
Pero esta noche me siento bastante bien escondido.
(Versión recortada de Alex Turner- B.S.O SUBMARINE).

*Porque no controlo el sueño que parece habitar mi futuro... 




domingo, 22 de septiembre de 2013

Los Poeta-heridos


*Demasiado miedo para tan poco peligro.

Soy un hijo del desencanto,
un  corazón recortado
que ahora es coraza.
Un animal del desierto
con la pena cosida al cordón umbilical.
Un infiltrado, un simulacro fallido de hombre libre.
Y en mis noches: ausentes escenarios de luna vacía,
de lluvia plana y viento roto,
ni Cortázar se atreve a mirarme.
Se apagó el sol,
todos los rincones de esta ciudad están ardiendo
y sólo me queda este trozo 
de papel en blanco
para mojar los pies.

Suenan las sirenas,
el agua fría gotea contra el fregadero.
Terminó el mundo,
los pájaros son sólo jaulas.
Nadie espera al final de esta efímera existencia.

 Antes, ahora, siempre 
sería demasiado tarde...

Maybe Not Tonight by Glen Hansard on Grooveshark

martes, 17 de septiembre de 2013

Fifth Avenue


Ese sentirse solo a la salida 
del trabajo, del cine, al ir a casa...

Saber que nadie espera que uno llegue
para alejarle al verle o rechazarle,
hace enemiga calle la desierta
e inhóspita la calle más poblada.

Los amigos...Me cuentan sus problemas
y se marchan aprisa. Y uno queda, 
de nuevo, otro vez, solo y debe, siempre,
replegarse en su yo y su aburrimiento.

Qué vacío descubre uno en sí mismo
cuando uno mismo busca en su yo interno.
Qué ser desagradable se contempla
cuando su propio ser uno examina.

Y aquí, entre tanta gente, en la ciudad,
siente uno que no importa nada a nadie.

J.M. Fonollosa
Ciudad del Hombre: New York

Un libro de poemas provocador. Con diferentes opciones morales: algunas cuestionables. Poemas oscuros como la noche, incluso sádicos, o fragmentos de un diario íntimo, el poeta es un cosmos, un hijo de Manhattan, una voz grave contra el espejo del mundo real.

September Song by Chet Baker on Grooveshark

domingo, 8 de septiembre de 2013

RUZYNE


La vida rebosaba entre tus ojos
y tu falda se despeinaba
cuando saltabas descalza
en aquellas escaleras
del apeadero del viejo mundo.
Te acercaste a mí,
dejaste de ocuparte de los tuyos.
Mi nombre sabía dulcemente 
cuando el destino 
lo puso en tus labios.
Láska: pronunciaste con suavidad,
y cuando lo repetías
silbaba una ligera brisa
recorriendo todas las ciudades del noroeste.
Conversamos en un lenguaje de signos infinitos
 nos convertirnos en hermanos de luna,
prometimos encontrarnos en Finisterre.
Luego la noche resbaló entre nosotros,
sonaron las campanas
como gritos silenciosos de amor.
Terminó agosto. 
Mi gata se escapó de casa,
y yo tras de ti.

OCÉANO MAR- Alessandro Baricco.

                                       Foto: Desde la croa.

Solo, en medio de la playa, Jota miraba. Descalzo, con los pantalones remangados para no mojarlos, ligeramente inclinado hacia delante miraba: por el suelo. Estudiaba el punto exacto en el que la ola, después de haber roto una decena de metros atrás, se extendía -convertida en lago, y espejo y mancha de aceite- subiendo por la delicada pendiente de la playa y al final se detenía -el borde extremo pespunteado por un delicado perlage- para vacilar un momento y al fin, derrotada, intentar una elegante retirada dejándose caer hacia atrás, por el camino de un regreso aparentemente fácil, pero en realidad presa destinada a la esponjosa avidez de aquella arena que, hasta entonces indolente, despertaba de improviso y la breve carrera del agua que rompía se evaporaba en la nada. 
Jota miraba.
En el círculo imperfecto de su universo óptico, la perfección de aquel movimiento oscilatorio formulaba promesas que la irrepetible unicidad de cada ola en sí condenaba a no ser mantenidas. No había manera de detener aquella continua alternancia de creación y destrucción. Sus ojos buscaban la verdad descriptible y reglamentaria de una imagen segura y completa; y acababa por el contrario, corriendo detrás de la móvil indeterminación de aquel ir y venir que a cualquier mirada científica adormecía y burlaba.
Era necesario. Tenía que dejar de correr detrás de aquel columpio agotador. Antes o después entraría -en el marco de aquella mirada que él suponía memorable en su científica frialdad- el perfil exacto, pespunteado de espuma de la ola que esperaba. Y allí se quedaría, como una huella en su mente. Ese era el plan.
Océano Mar-Alessandro Baricco.

* Imagen mental fabricada en blanco y negro. Cicatriz en la piel. Tatuaje de vida. Origen y destino: el mar. Definitivamente, el verano ya es recuerdo.

domingo, 18 de agosto de 2013

Marcha atrás.

Camino de espaldas
y te espero aún.
Tal vez por ti 
reclamo mi dolor,
para encontrar la alegría que lo provocó
y resucitarla.

Basado en los textos e ilustraciones de Ricardo Moreno: Dos Lenguas.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Agosto.


Nadaba con entusiasmo, como si tomase lecciones de danza para otra vida,  como si el mar fuese un futuro a punto de extinguirse. Se dejaba llevar por las pequeñas corrientes, incluso en algún momentos deseó morir en aquel lugar. Cuando salía del agua, con la piel resbaladiza como un melocotón recién pelado, se recostaba bajo la caricia del sol. Dormido parecía feliz, la aureola de su pelo le dotaba de un aspecto mezcla de ahogado y ángel que acababa de beberse la eternidad, luego observaba como los reflejos metálicos  del sol partían el mar en dos hasta que la oscuridad se llevaba las horas lentamente. La luz reverberaba en las baldosas, la gente reía mientras el ocaso inundaba el horizonte. En la ducha se quitaba el salitre acumulado en las cejas. Las palabras brillaban, el universo latía. En aquellos días el optimismo bailaba en su mente, lo inundaba todo: el ahora y el nunca.

Pero el tiempo cayó como una pena de muerte, y sonó ese viejo despertador, y la ciudad volvió delimitando el aire, y cuando caminaba: prisionero de la transparencia, entre los edificios y la publicidad, se sintió perseguido por la imagen del vacío. Tuvo la misma sensación en aquel tren lleno de cuerpos encogidos, arrinconados en la piel de los vagones retorciéndose y encorvándose mientras la vida se escurría a pequeños intervalos. Eran extraños conocidos, resignadas marionetas de sangre presentes en las superficies  del pánico y el aburrimiento, del coma y la serenidad. 

Al final de la tarde se recostó en el enlosado de la cocina, y mientras escuchaba el  rugir del estómago en su nevera vacía, repasó los múltiples sentidos de la vida, y el día se apagaba y la nausea ganaba terreno, y su cuerpo estalló contra el infinito. Miles de pensamientos de vida desfragmentados se acurrucaban en la posición eterna del vencido: recordándo. (nos)


viernes, 19 de julio de 2013

HAIKU


Noche con luna
que se ha puesto redonda.
Deshielo de primavera.

Crepúsculo de cerezas
También hoy se ha convertido 
en pasado.

Issa Kobayashi

Es verano: el definitivo deshielo. No dejemos que se acaben las cerezas. Olvidemos los relojes, los días son pasado, permitamos que la luna se nos derrita entre los dedos. Tu saliva es el cielo.

(FELIZ VERANO A TODOS).

sábado, 6 de julio de 2013

Meteorología del amor...

Era otoño y el mapa de isobaras
predijo inundaciones en el norte.
Fuimos tormenta
que entró por el atlántico,
arrasando todas
las ciudades del mundo
al mismo tiempo.
Te amé torrencialmente,
y cada relámpago
gritó tu nombre.

(No recuedo exactamente, pero en algún lugar leí algo parecido que inspiró este poema).

sábado, 29 de junio de 2013

Luz - Gris Medina



(..)Yo andaba viendo que la luz confluye desde los objetos.


Los pedazos del mundo 
se enredaron en la persiana. 
Pasó la luz. 
Y mientras el silencio 
me mordía la piel, 
el amanecer formó 
en mis retinas 
heridas desordenadas.

miércoles, 19 de junio de 2013

Appel manqué...



Apareces perdida en la pantalla de mi teléfono. Te imagino caminando sola, sin rumbo, en la oscuridad de esta odiosa ciudad en la que todo el mundo tiene un lugar adonde ir. Entrarás en un antro cualquiera y pedirás una bebida, quizá Martini. Un tipo sentado a tu lado intentará abordarte con insistencia, pero el dueño del local intervendrá y te dejará en paz. Luego, achispada, volverás a tu casa en taxi con los ojos hinchados. Abrirás la puerta. Allí dentro, todo seguirá igual, como el museo intacto de un amor perdido. Sus discos seguirán en tus estanterías, su ropa mezclada con la tuya. Te pondrás cómoda, utilizando su pijama impregnado por el perfume del desengaño. Encenderás un cigarrillo liado. Dejarás que el hachís y la nostalgia inunden tu memoria hasta que el cenicero se llene de heridas. Te beberás la botella de vino que dejasteis a medias. Morderás un pedazo de queso mal partido que sobró. Te atiborrarás a pasteles, dejando el de chocolate para el final, mientras ves por enésima vez esa película en la que se cuenta la historia de un amor imposible. Tú, Cloe,  te enamoraste de quien no debías, al instante, pese a que te lo advertimos, pese a mis teorías, con las que intentaste creer que conspiraba contra ti, y que desmontabas en nombre del jodido concepto del amor.

Ya estarás borracha, y querrás ser tan canalla como esos poetas a los que él adora más que a ti. Y tal vez recuerdes sus ojos, esos que en las despedidas cambiaban al color del acero, y que cada vez que mirabas te transportaban con él a Siberia. Y cuando entres en la cocina, observando los platos sin fregar del mediodía, pensarás que está cansada, sí Cloe, cansada de perder trenes y coger resfriados, y te tumbarás sobre el hueco helado de las sábanas que él dejo, y mirando al techo para buscar respuestas, te rendirás, e intentarás encontrar en los sueños la oportunidad de un nuevo día, pero no podrás dormir y me llamarás. Sí, Cloe, me llamarás,  a mí, a  Mauro, tu amigo Mauro, ¿me recuerdas? Soy ese tipo con el solías pasear, ese que al principio te gustaba un poco. Es cierto, a él también le gustabas, pero fue tan inseguro en los momentos decisivos que consiguió que todo fuese tan despacio como para enfriar las cosas.

Y a la mínima vibración del teléfono, tal vez un poco de viento, soñaré que eres de nuevo tú: Cloe, la única Cloe de mi oxidada agenda. Y sonará esa canción que programé para tus llamadas que habla de nosotros, y durante esos segundos de escalofrío y dudas, recordaré el día que acompasamos deseos en aquella tarde de césped y siesta susurrada, o las veces que jugué a unir mi apellido y el tuyo. Y pensaré por un instante que realmente no debería descolgar, pero descolgaré, y no sabré que decir, me quedaré callado, mientras tú, entre lágrimas, me pedirás que te recoja con mi coche, que quememos la M-30 mientras aullamos canciones de Benjamin Biolay, para luego bebernos la noche entera, y romperemos a pedradas todas las farolas de este mundo, mientras la vida, quizás, me da otra paliza sólo para que tú te sientas mejor. 

miércoles, 12 de junio de 2013

TODO EMPIEZA CON...



*Editado por mis queridos Pedro Ramos y Juan Vázquez: náufragos de la poesía y habitantes de mis adoradas tierras del norte en el país de los méritos.

2046

Robada a :Erea Azurmendi
Entre una imagen nuestra 
y otra imagen de nosotros  
el mundo quedó detenido.  
En suspenso. Y mi vida  
es ese pájaro pegado al cable  
de alta tensión,  
después de la descarga.  

 Intermedio (ligeramente retocado) de Chantal Maillard


sábado, 8 de junio de 2013

Red Bull sin azúcar -Luna Miguel (Poetry is no dead).

Traté de deslizar la mano por debajo
de la suya, pero me lo apartó.
No, es más rápido sola.
J.G. Ballard

                               
Robada a To-Fu


Ahora,
ver porno.

Porque es junio y hace calor en mi alma.
Porque qué mejor sino ver porno.

¿Escribir?
¿Leer poemas de amor?

Que mejor
que el placer
de una felación
de alguien
que no soy yo
a otro alguien
que no soy yo
para confirmar 
mi existencia.

Me masturbo mal.
Finjo un orgasmo.
Me deshidrato.
Escribo para quienes conocen mi mentira
porque miento en este pulso,
porque engendro máscaras con la lengua,
porque veo el filme y lloro la caricia,
porque no se decir no
a otro maldito yo.


Poetry is no dead- Luna Miguel


Porque huele a sexo en los últimos asientos del bus nocturno, porque ese verso escrito sobre el cristal me arrancará la ropa, porque mi mano tiembla cuando eyaculas palabras que se extienden sobre el papel, porque la poesía nunca estuvo tan viva. 

The Star-Crossed Lovers(aka Pretty Girl) by Duke Ellington on Grooveshark

sábado, 1 de junio de 2013

Poema a motor

                                                                                         Robada a Camilla Marrese

A veces soy nadador oculto 
que huye contra la corriente de la muerte,
el que le raja las venas a la noche
para provocar hemorragias de luz.
...
A veces me sube la fiebre,
y el mercurio de colores
se derrama 
en los arenales de mi frente,
y me someto a la primavera 
para salvarme 
de la neumonía general en la que habito.
...
A veces mi madre 
es un ferry de cercanías  
que me mece para que no llore.
Y algunas mañanas
me escribe haikus en las ventanillas
y resolvemos jeroglíficos de hojalata.
...
A veces consumo 
dosis de vida: estupefacientes
contra el silencio del mundo
y la espesura triste de las horas.
...
A veces, aunque tenga frío,
 hace sol,
y sólo necesito tu chaqueta de lana,
mis cartas de navegación, 
un tanque de gasolina
y que mis magulladas manos
arranquen el motor de este barco
que cruza el mar
para naufragar en ti:
ese verso que no se escribe nunca.